Una de las cualidades más importantes pero curiosas del juego de bingo tiene que ver con poder hallarlo en una sala de casino así como también se lo puede encontrar en una iglesia o en una escuela. Es decir, el bingo se usa para hacer apuestas pero también es utilizado con fines benéficos, para el aprendizaje y para la diversión. Es una característica que hace que el bingo se adapte a diferentes lugares y ámbitos lo cual incrementa su popularidad.
Se piensa que son más de 3 millones de jugadores de bingo en salas físicas y más de 500 mil jugadores en bingos online. La mayor parte de los jugadores de bingo son de sexo femenino. En total son 2.5 millones de mujeres las que juegan en los bingos que están establecidos siendo además el 85% de la población online.
Las estadísticas demuestran que el juego de bingo es el que tiene un mayor porcentaje de ganadores. Son casi el 95% de los jugadores que en alguna oportunidad ha ganado un premio jugando bingo. Lo curioso es que en función de esta información estadística se sabe que el dinero es el quinto motivo de jugar al bingo para los jugadores. La principal motivación para jugar al bingo es la diversión. Es un dato significativo en este sentido, que los jugadores con problemas de ludopatía tienen poco interés en el juego de bingo.
El 80% de los jugadores de bingo son menores de 50 años de edad por lo que esto desmiente el mito de que el bingo es un juego de viejos. Inclusive el 30% de los jugadores de bingo tiene menos de 35 años.






