La negociación por las salas de bingo nunca fue transparente
Elisa Carrió realizó varias denuncias acerca de la negociación de bingos en la provincia de BuenosAires y en la ciudad Autónoma. En las mismas se vincula a Mauricio Macri, Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Todo esto junto a advertencias de la iglesia católica lograron que se retrasara la puesta en funcionamiento de proyectos de juego.
En el caso de Macri se dio marcha atrás de forma rápida en función de una supuesta intervención de Gabriela Michetti. En el caso de Scioli se señala que no ha hecho declaraciones públicas de estar al tanto de estos temas delegando su responsabilidad. Sin embargo ha logrado poner estos proyectos de forma solapada junto a otros. Esto es lo mismo que había realizado antes con un proyecto de ley que tomaba los fondos del IPS y luego lo implementó por medio del presupuesto nacional.
Es así que la extensión de una serie de negocios relacionados con la habilitación de ocho nuevas salas de bingo, la ampliación del número de máquinas que se autorizan en los casinos, la autorización del juego de las apuestas deportivas tenían la anunciencia del gobernador.
Se ha mencionado que existe un acuerdo entre Scioli y Krichner que llevó al primero a acceder a la candidatura de la provincia. A cambio se habría dado acceso al negocio al amigo presidencial Cristóbal López.
Es así que en función de lo que se supone de este acuerdo se habría comenzado a presionar a Codere solicitando grandes sumas de dinero para que puedan mantener la concesión dejando sin efecto la licencia de explotación del Bingo La Plata enviando el proyecto relacionado antes.
En este sentido el gobernador señaló que no había traído las máquinas ni tampoco el juego a la Provincia pero no menciona que su mismo partido gobierna esta provincia hace más de 20 años. Le ha restado importancia a los abusos que implican la sobreinstalación de salas de juego en la provincia inclusive en distritos del Conurbano, lugar donde el entretenimiento y la apuesta han pasado a ser el impuesto que abonan los pobres para alimentar la imaginación.
No ha habido nunca una negociación que tenga transparencia en el tema de las salas de bingo y tragamonedas. Menos aún lo es el pretender abrirle las puertas a nuevos beneficiarios del negocio de forma forzada en algo rentable y sin riesgos.
Aquí no existen las cuestiones ideológicas ni políticas pero hay políticos que funcionan según intereses económicos de ciertos grupos relacionados al juego.
Sucede en Argentina y la provincia de Buenos Aires que al tiempo que los pequeños productores han caído o trabajan con lo justo los que han logrado ganar más dinero son los especuladores y empresarios del juego. Allí se encuentran los mismos Krichner y compañía (socios y amigos).
Esto es lo que define un modelo de sociedad y país. En el caso de la fuente de este artículo se señala que lo pretendido tiene que ver con un modelo de país productivo que aproveche las ventajas comparativas como la riqueza del suelo, la generación de empleo digno, mejores salarios y más posibilidades para todos.





